Luz clara y mas brillante

Del viejo y entrañable flexo, a la modernísima dicroica, se han necesitado varias décadas para perfeccionar el resultado, reduciendo el tamaño y el consumo, y aumentando la potencia, a la vez que se ha resuelto el complicado problema de la direccionalidad.
Actualmente, ya es posible cenar por un precio aceptable con la mesa perfectamente iluminada, sin que la maldita bombilla deslumbre a nadie y sin que la inevitable pantalla impida ver a los queridos compañeros de ágape.

El abaratamiento de la lámpara halógena ha sido un paso esencial para mejorar la calidad de vida. Como quien dice, ha representado incorporar al hogar y al trabajo la efectividad de los faros industriales de los automóviles.

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